Seguir por Email

martes, 10 de diciembre de 2013

Nuestro Sol, fuente de vida

Hay una técnica muy antigua, la cual consiste en mirar al sol (sungazing), y cuyos beneficios son muchos, desde estar más centrados en la vida, en la energía, hasta necesitar comer bastante menos, ya que la fuerza del sol, la luz, la pureza nos dota de una parte o casi toda la energía que necesitamos para cada día.

Eso sí, hay que hacerlo con mucho cuidado, es decir, en los dos horarios permitidos para cada día, que son: la primera hora nada más salir el primer rayo del sol al amanecer, o la hora de antes de que el último rayo de sol desaparezca en el ocaso. En estas horas es cuando la intensidad solar es tolerable para los ojos.

Hay una web que indica perfectamente estos horarios: www.gaisma.com

Se comienza el primer día con 10 segundos, y se van añadiendo 10 segundos más cada día, hasta llegar a estar 45 minutos mirando al sol. Todo ello en un período de un año, aunque en realidad son 270 días, pero como habrá alguno de ellos que no se pueda, debido al tiempo o que simplemente no se ha podido, pues no pasa nada. Pero no ha de ser regular, si no que cuando se pueda hacer. Esta técnica puede ayudarnos de manera sobrecogedora. En un momento dado, cuando se llega a hacer durante algunos minutos, se puede sentir la vida, la energía pura, el amor incondicional de la creación, es algo indescriptible. Eso sí, se ha de creer firmemente en lo que se hace, y hay que concentrarse en la energía recibida, o en el amor, o en pensamientos que eleven nuestra frecuencia de vibración.